Reflexiones insustanciales del año 2013

Written by gracieladiter on . Posted in Emprender, Pensamientos

Soy inconstante con mi blog, lo se, pero no me lo tengáis en cuenta.

Hoy quería escribir un poco sobre mí. No es mi intención tomar este blog como un diario personal/profesional, pero este post que leí recientemente, en donde la chica cuenta, con mucha gracia, cómo es su vida desde que decidió “autoemplearse”,  ha servido de desencadenante para sentarme y escribiros unas palabritas.

A parte de que suscribo la mayoría de lo que dice, me hace reflexionar y hacer una autoevaluación de todo este último año en Tuvika, en mi vida. Pensaréis que es algo tarde para escribir un resumen del 2013, yo también lo pensaría, sin embargo, ha sido justo ahora el momento en que me decido a contarlo.

sol

Empezó el año del 2013 anímicamente muy mal, fue cuando cogí las maletas y me fui a Sevilla. Creo que ha sido un punto de inflexión muy grande en mi vida ya que, como persona, he comenzado de nuevo. Aprendí a escucharme, a conocer mis límites y a saber qué quiero. Hoy sé que el “autoempleo” es de lo mejor que he hecho. Mi vida se ha convertido en un laberinto, una jungla y unos dolores de cabeza muy grandes. Masoquismo en estado puro. “¿Por qué lo hago?” Os preguntaréis. Porque es lo que quiero, porque llena, porque creces, porque te das cuenta de quién eres tú y del trabajo que desempeñas -tanto bueno como malo-, porque intentas ser mejor persona y profesional, porque te das cuenta que, si no espabilas, no es que te devoren otros, es que literalmente no comes.

A mediados de año, entre dudas sobre mi futuro profesional, llegó a mis manos un curso de Social Media en Madrid, en el cual (a parte de conocer a un grupo de personas encantadoras) me dí cuenta de que el mundo web, redes sociales, marketing online, es el camino que tanto he buscado y en el que, a día de hoy, me siento cómoda.

Por un cúmulo de circunstancias, volví a Extremadura, tierra a la que me siento agradecida de pertenecer. A estas alturas del año renovamos nuestra confianza en nosotros y en Tuvika, empezamos a remar de nuevo fuerte y en la misma dirección.

Llegó Octubre y cumplimos dos años en Tuvika. No sé si es por estadística, pero nos dio la sensación de empezar a funcionar. Ya de una forma más continua como empresa te empiezan a buscar en vez de ir a buscar tú. Creo que ha sido un punto de inflexión, ése donde nuestra etapa emprendedora finalizó y comenzó la etapa empresarial. Creo que hemos evolucionado bastante y, aunque nos queda aun mucho por aprender y por descubrir, sí que siento que nosotros mismos ya nos vemos y nos sentimos diferentes.

A día de hoy convivo con el miedo, ese miedo que me hubiese paralizado hace unos meses y que no me hubiera dejado avanzar. Pero aunque el miedo sigue, también es la gasolina y la chispa que me hace levantarme y decirme a mí misma: “Ésta es la vida que quiero y la estoy viviendo cada día. Voy a luchar porque continúe un día más”.

Confieso que también utilizo mucho la música para subir estados de ánimos bajos. Creo que no hay canción más motivadora que esta:  Nino Bravo – Libre 😀

En resumen, un día me preguntaron que si valía la pena todo este sufrimiento y mi respuesta es que sí. No es tan bonito como lo pintan, vives en la cuerda floja todo el rato -de hecho a veces te caes y duele mucho, pero mucho, aunque, al final, siempre te levantas-. Confieso que se me ha pasado por la cabeza dejarlo, tirar la toalla, pero después de todo lo que he luchado me niego a creer que Tuvika tenga ese final.

Llega el turno de agradecimientos, porque mi 2013 no hubiera sido así si no hubieran estado estas personas en mi vida. Gracias a Consuelo y a Miguel por haber estado ahí, en el momento más vulnerable de mi vida. A Civan por quedarse a mi lado, a Manuel T. y Mónica por ser la chispa para que me volviera a enamorar de Tuvika y a Iván por darle una ilusión a mi vida que creía ya muerta.

Ya veis qué posts más sentimentales me marco de vez en cuando, más que post es como una actualización larga en Facebook jejeje.

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  • Rafa

    Si señora!
    “Aprendí a escucharme, a conocer mis límites y a saber qué quiero. Hoy sé que el “autoempleo” es de lo mejor que he hecho”.

    No pierdas esa fuerza! :*